15 mamás osas enseñando a sus oseznos a ser buenos osos

Crecemos aprendiendo. Lo más probable es que aprendamos de alguien, aunque también hay cosas que descubrimos solos. Por lo general, tanto animales como humanos, solemos quedarnos con las enseñanzas de nuestros padres.
Aquí el ejemplo perfecto de cómo ser un buen oso en 15 situaciones. Porque sí, los oseznos tienen mucho que aprender para llegar a ser tan buenos osos como sus progenitores.
Así es como las mamás muestran a sus cachorros todo acerca de la vida de un oso.
Pescar, bañarse, rascarse en los árboles, cruzar ríos o escalar rocas son algunas de las enseñanzas de las madres a sus hijos. Todo para que ellos, algún día, puedan hacerlo por sí mismos.
Agarrarse bien para no caerse es bastante importante para viajar cómodos

Saber seguir a mamá también, un día ellos van a hacer lo mismo con sus hijos

Dejarse achuchar y limpiar también es una buena lección que aprender, y todo un gustazo

Apreciar, valorar y respetar dónde vivimos es una de las cosas más bonitas que puede haber

Hay que saber escalar los troncos porque un árbol es una fuente de alimento y un buen rascador

Y, por supuesto, hay aprender a pescar en el río

Y a levantarse para poder intimidar cuando nos veamos amenazados o queramos impresionar a quien nos guste

Los mimos son parte esencial del crecimiento

Lo mismo que los juegos en familia

Estar alerta es clase obligatoria en plena naturaleza

Y aprender a empujar, una lección de supervivencia

Saber camuflarse es muy útil según en qué ocasiones

Y saber viajar también lleva lo suyo, hay que mejorar la técnica de agarre

La hora del baño es esencial

Pero lo mejor de todo es pasar tiempo con mamá

Fuente: Boredpanda
